Red Empresas y Emprendedores. Con la tecnología de Blogger.
Portal de ayuda para empresas y emprendedores

Cómo reducir deudas y débitos con compensación de pagos

martes, 7 de octubre de 2014


El día a día de los departamentos contables de las grandes empresas es buscar formas de cobrar a los morosos y de pagar las deudas pendientes. Un quebradero de cabeza que también tienen pequeños empresarios y autónomos y cuya gestión puede acabar con la empresa en quiebra. Para evitar eso la Ley 3/2004 de medidas de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales ofrece varias herramientas para cobrar las deudas y agilizar el balance contable de las empresas. Algunas de estas medidas pasan por los juzgados, donde los procedimientos se dilatan sobremanera durante años, llevando a situaciones inverosímiles y dando al traste con grandes proyectos empresariales.

Cobrar a los morosos y pagar las deudas pendientes es posible sin necesidad de acudir a pleitos, abogados y juzgados, que además merman la capacidad económica del empresario y su propia paciencia. Como solución la ley propone la compensación de deudas. No es un sistema nuevo, pero sí una alternativa factible que está ganando adeptos en el mundo empresarial.

La compensación de deudas consiste en pagar a los proveedores con facturas de clientes. De esta forma se alivian las cuentas de la empresa y se estabilizan los balances fiscales. La compensación permite olvidarnos de cobrar al cliente, pagando a nuestros acreedores con las facturas debidas. Al final el resultado es cero y cuentas más saneadas. Pero esta no es una labor fácil. Hay que encontrar proveedores dispuestos a asumir el pago en una nueva deuda, generalmente fraccionada. Con lo que se consigue es cambiar la pelota de tejado.

Una forma de saber si el acreedor está dispuesto a asumir la deuda de nuestros clientes como modo de pago es participar en plataformas especializadas. Deudae es una startup de reciente constitución que se dedica a buscar acreedores y deudores para intercambiar facturas y optimizar el balance de cuentas anual. Vendría a ser en una imagen retórica como un “facebook” de deudores. En este sistema, del que hay versiones similares, el usuario se da de alta e introduce los datos de sus facturas, que pasan a formar parte de una base de datos. Cuando se entrelazan los intereses se propone el pago y se intercambia la deuda. La empresa no cobra por la inscripción, aunque sí por los gastos de gestión si se consigue convalidar la factura.

En tiempos de crisis la imaginación se acentúa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

 

Busca en el blog

Sígueme en Google+

Lo más leído